Vivir en la A3


Si el ayuntamiento de Madrid da luz verde definitivamente a los desarrollos urbanísticos previstos (y ya comenzados en parte) en las zonas de Los Berrocales, Los Ahijones y otras algo más alejadas de Rivas y más cercanas a Coslada, un total próximo a las 200.000 personas acabarán desembocando en su mayoría en la A3 para comunicarse cada mañana con Madrid, destino más que probable de la mayoría de ellas. De esa forma, una vía ya saturada y con múltiples chapuzas de conexión se convertirá en un eterno atasco. El infame transporte público que da servicio a la zona, sin tren de Cercanías y con un metro que ofrece menos de la mitad del servicio que el resto de la red madrileña, no será, desde luego, la solución. Quizás se pretenda que la gente duerma directamente en la propia carretera, a la espera de poder encontrar un hueco a la mañana siguiente para lograr lo que será casi una quimera: entrar en Madrid.

Para conocer a fondo lo que estos desarrollos suponen, pero también lo que van a significar social y medioambientalmente, el próximo jueves 23 de marzo se llevará a cabo una charla en el local de Rivas Puede, en el que miembros de asociaciones vecinales de Valdebernardo, el Ensanche y otras, junto con expertos medioambientales y urbanistas informarán acerca del por qué han creado una plataforma que se opone a que se dé luz verde a estos desarrollos. Puede que estén en Madrid, pero con total seguridad nos afectarán a todas y todos los vecinos de Rivas.

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